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Presidente
chino culmina su visita a Perú
Lima,
20 (Agencias).- El presidente chino, Hu Jintao, terminó hoy una visita de Estado
a Perú en la que ha cosechado toda clase de elogios y parabienes de un país
seducido por los logros económicos de un gigante asiático que es ya su segundo
socio comercial.
Hu
comenzó su jornada participando en un foro de empresarios junto al presidente
peruano, Alan García, y a continuación se trasladó al Congreso de la República,
que en una sesión solemne lo condecoró con la máxima distinción de la cámara.
En el
foro de hombres de negocios, donde participaba lo más granado del empresariado
peruano, se puso de manifiesto el vertiginoso ritmo al que han crecido los
intercambios comerciales, que el año pasado sumaron casi 5.300 millones de
dólares.
En
este sentido, animó a los empresarios chinos a seguir invirtiendo en Perú. Estas
inversiones privadas ascendieron a 600 millones de dólares en 2007, según la
Confederación de Instituciones Empresariales Privadas del Perú, (Confiep), y han
hecho que Perú se convierta en el primer destino inversor de China en
Latinoamérica.
Sin
embargo, la creciente presencia china en Perú también ha despertado algunos
recelos, sobre todo en el sector textil, ya que los productos de confección
chinos se han comido ya tres cuartas partes del mercado local peruano.
Ayer,
el exitoso empresario chino Jack Ma, gurú del comercio electrónico con su
empresa Alibaba.com, fue recibido con insultos en el emporio textil peruano,
Gamarra, donde algunos exaltados comerciantes, ignorando su nula relación con el
sector textil, quemaron prendas chinas para protestar por la invasión.
El
primer vicepresidente peruano, Luis Giampietri, se sintió hoy obligado a
comentar los hechos: "no hay que mirarlo (la creciente presencia china) con el
temor de que vamos a ser apabullados, sino más bien como la posibilidad que
tiene el Perú para aprovechar a exportar sus productos al mercado más grande del
mundo", señaló.
"Antes
que perder el tiempo en discusiones, lo que se debe hacer es trabajar para
mantener la calidad de los productos peruanos, de modo que sean aceptados por el
consumidor chino", zanjó.
Pero
el incidente de Gamarra fue la única nota discordante en unos días en la que
políticos, empresarios y medios de comunicación se han rendido a los pies del
gigante asiático, admirado en Perú por su extraordinario rendimiento económico.
Como
ya hiciera ayer el jefe de estado Alan García, hoy el presidente del Congreso,
Javier Velázquez Quesquén, también se deshizo en elogios a su visitante y al
país asiático.
Velázquez Quesquén hizo un canto al papel de China en el mundo, que según él ha
dejado de ser "extremo" para convertirse en "el centro de la tierra", y no es
justo seguirla llamando "dragón dormido" cuando está "bien despierto".
El
presidente de la cámara impuso a Hu la máxima condecoración de la cámara, y se
comprometió a que la cámara debatirá y aprobará cuanto antes el Tratado de Libre
Comercio (TLC) que los dos jefes de estado dieron ayer por concluido, aunque
algunos flecos calificados de "jurídicos" han impedido que pueda ser firmado
durante esta visita.
El
presidente chino, que viaja acompañado de doce ministros o funcionarios con
rango ministerial, había sido invitado a visitar el decadente Barrio Chino
limeño, donde la Asociación Peruano-China le había preparado un menú especial,
pero la delegación china no quiso saltarse el programa.
En la
actualidad existen sólo en Lima unos 5.000 restaurantes "chifa", una palabra
derivada del chino "chi fan", que quiere decir "comer arroz". En uno de ellos
había preparado un auténtico "festival gastronómico" en honor de Hu, como
reconoció Luis Yong, presidente de la Asociación Peruano-China.
Cifras
extraoficiales afirman que en la actualidad viven en Perú más de un millón de "tusanes"
(descendientes de chinos hasta la quinta generación), que se vistieron de gala
para recibir a Hu con música, bailes y comida, pero la visita de Hu Jintao no se
ha detenido en muchos sentimentalismos y ha servido para poner jalones en la
penetración comercial.
Según
las expectativas manejadas por la clase empresarial peruana, la visita de Hu
Jintao y su enorme delegación pueden traducirse en inversiones que totalizarán
los 6.000 millones de dólares. |