Un policía en servicio de la Felcc de Yacuiba fue aprehendido ayer en su propia oficina, por determinación del juez Instructor Segundo, Pablo Zelaya. La razón de este hecho es que existe la presunción de que ha participado en el atraco de 70, 000 dólares al cambista Erasmo Cazón.
El hecho ocurrió aproximadamente entre las 10 y 11 de la mañana del sábado 14 de febrero cuando los delincuentes ingresaron al domicilio de la avenida San Martín, donde después de amedrentar al hijo menor, recibieron la importante cantidad de dinero y se dieron a la fuga.
En lugar de que los atracadores de los 70, 000 dólares, sean perseguidos hasta que la policía de con ellos, “los que se fugaron”, han iniciado una persecución contra la víctima y su familia, a tal punto que los tienen amenazados y en un estado de psicosis, a punto de dejar todo y escapar, porque las llamadas telefónicas son constantes, no descansan. Les han prohibido que conversen con la prensa, que no ofrezcan ninguna información porque de lo contrario pagarían con su vida.
Lo más interesante es que los policías a cargo de la investigación no los han podido ubicar para que respondan por el saldo del dinero robado.
El médico, Miguel Ángel Cayo, amigo de la víctima acompañó a los policías hasta Cañaveral, casi a una hora distante de Bermejo, en persecución de los atarcadores. Cuando los alcanzaron, observó parte de una posible transacción, pero los policías no lo dejaron acercarse por lo que no pudo certificar si tenían todo el dinero en el jeep en que escapaban, pero sí observó que ellos (los otros dos o tres) también fueron aprehendidos. Sin embargo pudo ver que conversaron con sus captores y luego los dejaron libres.
El fiscal, Diego Choque, manifestó que el también tenía esa versión, pero no se pudo explicar por qué, curiosamente, los policías no los aprehendieron si estaban todos allí a su disposición. En ese momento eran 6 atracadores, tres bolivianos y tres argentinos. Pero curiosamente fueron aprehendidos sólo los tres argentinos. Y los bolivianos, según se comentaba habían negociado su liberación con el “saldo de dinero” que les quedaba, es decir 50 mil dólares, porque sólo entregaron a la víctima 18 mil dólares, entre moneda en dólares y bolivianos.
Por su parte, en el interior de la Felcc existía mutismo, nadie quería hablar del caso, tenían temor de hablar algo, mientras que la familia está sumida en una crisis de nervios al saber que el tiempo va pasando y no hay forma de recuperar el dinero que falta, dijo el actual abogado de la familia Cazón. La prensa le consultó sobre el caso al ministro Sacha Llorente, lo mismo que se le preguntó General Oscar Nina, cuando llegaron a nuestra ciudad, y manifestaron que se haría justicia, caiga quien caiga.
Ahora, el fiscal, Diego Choque, ha señalado que se realizó las investigaciones, luego la imputación por este delito en el que se incluye al policía Lino Romero, de quien se dice existen indicios de su coparticipación en este hecho. En la audiencia de medidas cautelares el juez Pablo Zelaya, de acuerdo a lo que se observa en el cuaderno de investigaciones, se determinó indicios de su participación ordenando preventivamente su detención en la carceleta pública.
El policía guarda detención en las celdas de la Felcc
Consultado sobre el tema, Guillermo Chavarría, director de la Felcc, dijo que el caso se encuentra en manos de las autoridades correspondientes. También certificó que el policía Lino Romero, guarda detención en las celdas de la Felcc, porque en su condición de policía puede ser víctima de los detenidos de la carceleta pública. Dijo que sobre este caso ha hecho conocer a sus jefes en Tarija y la ciudad de La Paz.
Esta situación ha causado mucha preocupación al interior de la Policía, y afuera, las instituciones y vecinos se han quedado sorprendidos de que un custodio de la ley haya sido partícipe de este hecho que mancha la imagen de la institución.
El fiscal, Diego Choque, manifestó que prosiguen las investigaciones hasta determinar la responsabilidad de los atracadores y que ahora no son seis, sino siete, incluido el policía Romero. Estos son los argentinos, “Chipino”, “Negro”, “Chachín”, a los otros tres bolivianos no se los hizo conocer porque en ese entonces estaban protegidos porque habían comprado su libertad, según se decía, con el saldo del botín.
Ahora el policía Lino Romero, de acuerdo a las investigaciones, podrá determinar cual fue el grado de participación que tuvo en el atraco. Solo está detenido preventivamente, pero se espera que cuando terminen las investigaciones correspondientes, el fiscal ya tenga motivo de acusación contra quienes fueron los responsables de este delito. Es de indicar que los policías que investigaban el caso, le prohibieron a la familia tomar contacto con la prensa o emitir alguna declaración bajo amenaza.

















