Sangre, símbolo de vida y muerte. Todo ser vivo la posee en cantidades suficientes para moverse sobre la faz de la tierra, sin embargo, cuando esa parte vital de la vida en cada ser humano escasea en su organismo, sólo entonces se da cuenta del valor que tiene poseerla.
Por ello una transfusión es la diferencia entre la vida y la muerte, si existe una pérdida de sangre que, generalmente, se deben a heridas provocadas o accidentes.
En una zona fronteriza considerada violenta, que registra casi un hecho grave de tránsito o delincuencial en asalto a mano armada cada fin de semana, ese elemento se ha convertido en algo más que una parte del organismo. La sangre es sinónimo de vida.
El Hospital Rubén Zelaya de Yacuiba se encuentra en total desventaja ante pacientes que necesitan sangre y ello es innegable, porque de las más de 30 unidades mínimas que debería poseer de reserva, enviadas desde la capital de Tarija cada mes, sólo le llega entre tres a cinco bolsas.
La información fue corroborada por la responsable de la Unidad transfusional del nosocomio Nery Zurita. Señaló que dicha sangre se la envían desde el Banco de Sangre Departamental, únicos autorizados en realizar ese trabajo en territorio tarijeño.
“No existe un número regular de sangre que nos envían. Nosotros hacemos solicitudes cada quince días pero el banco nos manda de acuerdo a lo que pueden. Son tres, cuatro o cinco bolsas que nos mandan, aunque las veces que más nos han mandado son diez a doce bolsas”, afirmó.
En el momento que QUEBRACHO hizo la visita, ninguna unidad de sangre existía en reserva, quedando en evidencia que el servicio se encuentra abandonado a su suerte.
“No tenemos nada en reserva en estos momentos. Este no es un Banco de Sangre, ellos si tienen la posibilidad de guardar aunque nosotros también tenemos el equipamiento para guardar cuando nos envían las unidades”, acotó la profesional.
De las dos heladeras que posee la Unidad del Zelaya, una está inutilizada desde hace meses atrás debido a la falta de un estabilizador de corriente, “aunque ya está en trámite de compra desde hace más de tres meses”, o al menos fue eso lo que le dijeron a la funcionaria desde la administración del Hospital.
“Si un paciente llega en estos momentos y presente pérdida de sangre, podemos atenderle dependiendo del criterio médico. Si es una baja del volumen de sangre, o sea una hipovolemia podemos acudir inmediatamente con plasma para estabilizarlo. Pero si se trata de anemia, no tenemos el concentrado de glóbulos rojos”, aclaró.
La sangre que llega desde la capital departamental, es recolectada por el Banco de Sangre de principales donadores como los universitarios de la Universidad Juan Misael Saracho.
Pero estas épocas, entre noviembre y marzo de cada año, se presenta escases de donaciones debido a los casos de sangre registrados como producto de las fiestas de fin de año y los carnavales, que sumado a las vacaciones universitarias presenta un déficit en el producto.
Sin embargo en el Hospital de Yacuiba, mientras no exista voluntad de las personas para donar sangre a algún paciente que lo requiera, “sangre no va haber, ni en Yacuiba, ni Tarija, ni en Bolivia”, dijo Zurita, “eso va depender del altruismo de las personas que así lo definan”.
Para el representante de la denominada Coordinadora de Salud de la ciudad, Richard Domínguez, la salud en general en Yacuiba sigue caminando mal y una clara muestra es el tema de la Unidad transfusional.
“En los casos de shock hipobulémico de sangrados masivos, el paciente se descompensa en cinco minutos o media hora, pero no podemos estar diciéndole a Tarija: mándame sangre. Es lo más ilógico e irracional cómo se está trabajando. Ese stock que envían no alcanza para nada”, apuntó.
Para el profesional, no es posible que en la ciudad capital se esté centralizando la salud y por ello debería haber una desconcentración en ese sentido.
“Estamos proponiendo un mini Banco de Sangre porque por la distancia no podemos seguir dependiendo de Tarija. Con eso podríamos llegar a hasta Caraparí”, señaló.
El pasado sábado 6 de marzo, un sujeto llegó herido con una puñalada en el muslo. Según fuentes confiables a la que éste medio consultó, el individuo estuvo en una pelea y recibió un cuchillazo. Los familiares del centro lo trasladaron al Zelaya a las 06:00, todavía con desangramiento.
No contó con intervención quirúrgica lo que aparentemente le provocó la muerte según sus familiares. A las 08:11 el personal de emergencias de la Unidad transfusional recibió la comunicación para dotar de sangre a la víctima que murió cuatro minutos después, 08:15, antes de que se le pueda ‘entregar’ la sangre inexistente en esa unidad.
“El hombre se desangró y aquí no hicieron nada”, denunció la familia. El caso según se supo está en proceso de investigación.

















