La Paz, 8 (Página Siete).-
Jenny Prado, juez Segundo de Instrucción en lo Penal Cautelar de El Alto, fue enviada con detención preventiva a la cárcel de mujeres de Miraflores luego que fue ser imputada por varios delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones por liberar a delincuentes bolivianos y extranjeros que asaltaron una joyería en esa ciudad.
La detención de Prado se dio a raíz de la denuncia del Ministerio de Gobierno por prevaricato, incumplimiento de deberes, resoluciones contrarias a la ley y otros delitos tipificados en la Ley anticorrupción Marcelo Quiroga Santa Cruz.
Además de esta denuncia, existen otras 42 querellas en contra de la jurista, entre ellas por el delito de extorsión, según informó el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Jorge Toro a la red Erbol.
Al término de la audiencia cautelar que se desarrolló en el Juzgado Octavo de Instrucción en lo Penal, Prado manifestó que su defensa planteó su detención preventiva para no obstaculizar las investigaciones.
“No voy a interferir en la investigación”, afirmó mientras era conducida por efectivos policiales que fueron desplazados para evitar que la juez sea agredida por personas que se vieron afectadas con sus decisiones judiciales.
El juez Octavo, Orlando Rojas, determinó su detención, porque encontró indicios de culpabilidad suficientes de los delitos de los que se le acusa.

















